Si como afirmaba McLuhan el medio es el mensaje, nada mejor que llenar de mensajes nuestro medio por antonomasia. Con esta intención es como hace ocho años afrontamos la primera campaña para Envialia. Nuestro visión fue inundar de mensajes optimistas toda su flota de furgonetas y camiones. Una campaña que tuvo mucha repercusión y que, en los tiempos de crisis extrema que vivíamos, supuso un grito de optimismo necesario y alentador con una gran aceptación popular. De eso hace ya casi una década y ahora tocaba reinventar el invento tanto a nivel de forma como de contenido.

Presentamos #cargadosdeoptimismo, una campaña que sigue apostando por la positividad pero que esta vez se focaliza más en el día a día de Envialia. Nuevos mensajes con nueva forma que muy pronto recorrerán todas las carreteras y ciudades de este país.